Saltar al contenido
Lo último

¿No hay, en verdad, belleza? (1968). Star Trek: La conquista del espacio. Temporada 3: capítulo 5 (60)

Hoy toca hablar del mejor capítulo de la tercera temporada, lo que, en un principio, encierra cierta dificultad porque, como veníamos adelantando, es la peor de todas. Después de pasar por los 24 episodios que componen esta última temporada, hay que reconocer que ninguno supera el 7 y que, en torno a esta nota, sólo hay 6. Antes de comenzar esta crítica habrá que cribar y ver cuál es el mejor. Para ello, hemos procedido a volver a cada uno de los mencionados capítulos, lo que nos ha permitido matizar y llegar a la conclusión de que el episodio protagonizado por Diana Muldaur, encarnando a la enigmática Miranda Jones, es el más redondo. Sin más introducciones, comencemos, pero no sin antes dar un pequeño repaso rápido a los cinco descartados.

Cinefórum “Picture a Scientist” desde epistemologías feministas (Conferencia 2021)

Con más de seis meses de retraso, volvemos con nuestros artículos sobre eventos universitarios a colación del cinefórum del lunes 8 de noviembre de 2021 que tuvo lugar en la Universidad Complutense de Madrid y que fue de la mano de Paula Nieto Montero (Ingenias), Isabel Gloria Gamero (UCM), Ángeles Jiménez Perona (UCM), Saleta de Salvador Agra (UCM) y Laura Nuño de la Rosa García (UCM); siendo esta última la responsable del proyecto 331: “Filosofía, Ciencia y Cine: perspectivas feministas”, que es el que está detrás de esta conferencia. Para los bisoños por estos lares, este tipo de artículos no son ninguna novedad: en el pasado ya trajimos uno sobre una charla de Sandel y otro acerca de un seminario coordinado por el profesor Duarte Calvo —y no, no es una casualidad que aquel seminario comparta web (https://filosofiaa24imagenesporsegundo.com/) con el cinefórum que traemos hoy—. Sin más dilación, entremos en materia.

Alice: Otherlands (2015)

Hoy terminamos el repaso de la obra de American McGee con una crítica —o, mejor dicho, con unas críticas— a los dos cortos que componen el proyecto de “Alice: Otherlands” (2015): “Leviathan” (2015) (aquí lo tenéis subtitulado) y “A Night at the Opera” (2015) (también con su versión traducida). A su vez, aprovecharemos además este espacio para comentar el estado actual de la cuestión y qué es eso de “Alice: Asylum”. Esto no debería durar demasiado, así que, sin más dilación, comencemos.

Sobre el fracaso (II)

A estas alturas de abril, y estando ya hoy en el último día del mes, quizá muchos —siendo optimistas— sospechabais que algo ocurría; y es que, de los tres artículos habituales, no ha salido ninguno. Estabais en lo cierto. Este mes, por su idiosincrasia particular —que fundamentalmente se caracteriza por contener la Semana Santa y faltarle el último domingo—, ya de entrada iba a constar solamente de dos publicaciones, pues teníamos previsto pasar la tercera al 1 de mayo. La cuestión es que se han juntado (y en este punto sólo puedo imaginarme la ficción de un meteorito impactando contra la Tierra, pequeño, pero no insignificante), en un contexto de pandemia, problemas personales, familiares, laborales y de salud que se remontan, como poco, a septiembre, junto con un par de nuevas complicaciones de índole similar que han provocado que una parte importante de nosotros pinchara durante 15 días —encontrándose dicha fracción aún convaleciente—. En esta situación, y dadas las circunstancias, no nos ha quedado más remedio que tomar medidas, atrasar los artículos de abril a mayo y reducir las expectativas respecto a la profundidad de los mismos (cosa que, mal que nos pese, ya estábamos haciendo, si bien en menor medida, desde principios de curso). Esto no pretende ser nada más que un comunicado informativo, así que vamos a dejarlo aquí. Os ofrecemos nuestras disculpas por nuestra falta de capacidad a la hora de conllevar correctamente la adversidad. Intentaremos aprender de lo ocurrido. Nos vemos, si no se acaba el mundo antes, en mayo —que quede esta miniatura de artículo como otra cicatriz de nuestro fracaso—.

La insondable figura de Jane Austen: una aproximación desde sus adaptaciones cinematográficas

Antes de entrar de lleno en las obras literarias de Jane Austen, nos queda el último artículo sobre el acercamiento a su figura. Esta vez, como ya adelantamos en su momento, será desde el cine. Dada la heterogeneidad de las seis películas que hoy traigo aquí, he decidido dividir este escrito en tres partes diferenciadas, de modo que el lector, mediante el título del apartado, pueda hacerse una idea de lo que encontrará en esas cintas, y así decidir acercarse o no a ellas (o leer lo aquí señalado). De cualquier modo, y para dar ya una ligera idea de lo que voy a exponer, diré que son muy pocas las adaptaciones cinematográficas que tratan propiamente sobre su vida (o, al menos, aquellas a las que he tenido acceso). Es cierto que no es fácil emprender una tarea como ésa, pues siempre será, de manera inevitable, un acercamiento sumamente parcial por lo que tiene de inabarcable. Aun con todo, tenemos retazos de lo que ella fue, así como también muestras de lo que ha supuesto su figura, sus novelas y sus personajes a lo largo de las generaciones posteriores a la suya. El orden en el que figurarán las secciones responderá al vínculo que guarden con lo que debería ser el núcleo de este texto, es decir, aparecerán de mayor a menor importancia. Sin embargo, dentro de cada apartado se colocarán las películas cronológicamente, dejando a un lado su calidad, que será estudiada individualmente en cada una de ellas. Por tanto, el asunto quedará así: películas biográficas o que aparentan serlo, donde estarán incluidas “La joven Jane Austen” (2007) y “Jane Austen recuerda” (2008); películas ambientadas en la actualidad que se inspiran en sus novelas para querer vivir en ellas o para afrontar las propias derivas vitales, entre las que encontraremos “Conociendo a Jane Austen” (2007) y “En tierra de Jane Austen” (2013); y, por último, y como un anexo, películas que comparten con la escritora meramente el nombre en sus respectivos títulos, que englobará las cintas “Jane Austen en Manhattan” (1980) y “Mafia. ¡Estafa como puedas!” (1998). Sin más dilación, y para evitar hacer esto eterno, pues ya es lo suficientemente extenso el artículo, comencemos.

Star Trek: La conquista del espacio (1966-1969). Cuarta parte: La segunda temporada (1967-1968)

Seguimos con nuestra primera aproximación a lo que es, y fue, Star Trek, centrándonos hoy en la segunda temporada de la serie original. Como valoramos vuestro tiempo y, curiosamente, este tercer curso coronavírico está siendo el más pesado —algunos se preguntarán «¿de qué estás hablando?»—, vamos a intentar practicar la síntesis, para felicidad de todos. En esta línea, nos centraremos en las diferencias respecto a la primera temporada, dado que los capítulos se estructuran igual, el contexto es el mismo y los personajes repiten. Como novedad, eso sí, nos encontramos ante la definitiva ausencia de la secretaria y asistente del capitán, Rand —dejando inconcluso su arco romántico—, y la inclusión de Chekov (siendo este cambio una pista muy significativa del inminente ocaso de la serie). Pero, antes de liarnos, demos esta pequeña introducción por terminada y metámonos de lleno con este humilde análisis.

American McGee’s Grimm (2008-2009)

La noche es más oscura justo antes de amanecer (o eso dicen los incautos). Hoy seguimos con el repaso informal de la obra de American McGee, poniendo la atención esta vez en ese videojuego llamado “American McGee’s Grimm” (2008-2009), que se vende, 14 años después de su salida, en 23 episodios, a 0’99€ la unidad digital. Esta obra consiste en que nuestro personaje recorra mapas, inspirados lejanamente en los cuentos de los hermanos Grimm, mientras vamos convirtiendo el escenario, de cuento de hadas estereotipado, en uno oscuro (aunque en el que sigue funcionando, eso sí, la misma simpleza de miras que ya regía en el origen). Siguiendo esta línea, cuanto más cutre volvemos el mapa, siendo siempre la estrategia ganadora la de empezar recorriendo los bordes, mayor será el área de efecto; y, llegados a un límite marcado en una barrita, podremos ir avanzando hasta terminar el nivel. Cada uno de los 23 episodios tiene una media de entre 6 y 8 niveles, separados por una pequeña escena cinemática, donde, en perfecto inglés, con subtítulos en el mismo idioma, se intenta hacer una interpretación satírica de estos cuentos clásicos, que siempre cae del lado de lo pueril y lo predecible. La fórmula se repite inclementemente a lo largo de unas seis horas del más absoluto tedio. Y, como tengo un par de cosas más que decir para justificar el 0´5 que se ha ganado esta chapucilla, aunque no se lo merezca, vamos a dedicarle un párrafo más a este despropósito. No demos más vueltas, pues, y entremos en materia.