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Jornada Electoral 2023. Segunda parte: Partido Popular (PP 2023)

Con un mes de retraso, llega, por fin, nuestro artículo sobre el Partido Popular. Ha sido una elaboración bastante desesperante, no tanto por factores externos, que también, sino por lo exasperante de este partido, que hace que cualquier acercamiento al mismo sea igualmente irritante. Pero no adelantemos acontecimientos. Tan sólo comentaremos en este primer párrafo introductorio que contamos con que tenéis fresca tanto la versión de 2019 como el artículo inicial de la serie, y que empezaremos repasando el programa, para luego continuar revisando el estado de las redes sociales, centrarnos más adelante en los vídeos y acabar analizando los tuits. Por cierto, antes de meternos de lleno con este pequeño escrito, resulta divertido destacar que la página oficial del PP está perfectamente disponible en Archive.org. Sea como fuere, comencemos.

¿Es tu novia Francisco Franco? Cinco pruebas que lo demuestran

Aprovechando esta fecha tan señalada, y teniendo en cuenta la sequía de artículos de este quinto curso, os presentamos una pequeña reflexión que esperamos que sea de vuestro agrado. No vamos a hablar de alguien que sea «el mal absoluto sin mezcla de bien alguna», tampoco de «un demonio perfecto en su malignidad», ni mucho menos de un tonto cruel sin más. No hablamos de Francisco Franco Bahamonde, como comentó en su momento Quintana Paz, pues quien inspira este escrito no tiene nada de tonta ni de malvada, aunque participa del mismo nivel de sutileza que el personaje descrito por Miguel Ángel. Eso sí, me consta que también tiene mala fama en su propia casa. Nos referimos, por tanto, a alguien bien distinto al dictador español del siglo XX. De cualquier manera, como comentar cosas particulares no tiene demasiado valor, vamos a intentar elevar el sentido de este escrito a lo universal, con la mirada puesta en que a más de uno le sirva para comprobar si su novia es realmente Francisco Franco (quizá no en su literalidad —claro—, pero puede que sí como una especie de reencarnación renovada y mucho más agradable a la vista). Éste va a ser un artículo cortito, aunque no por ello menos esclarecedor; y, dado que somos conscientes de que ésta será la primera vez que algunos de vosotros seréis felices, vamos a hacer una enumeración de las ‘cinco pruebas’ para que nadie se pierda, quede todo cristalino y os podamos ofrecer una satisfacción completa. Hechas ya las introducciones, comencemos.

Las adaptaciones cinematográficas de Juicio y sentimiento (I)

Hoy, después de mucho retraso y de varias catastróficas desdichas, volvemos a la carga con lo que prometimos: la primera parte de las adaptaciones cinematográficas de “Juicio y sentimiento” (1811), la novela con la que Jane Austen se dio a conocer al mundo. Si bien opté por dividir este artículo en dos análisis distintos, precisamente para hacérselo más digerible al lector, no sé muy bien cómo ni por qué su dimensión ha alcanzado cotas mastodónticas, y mira que ni me lo propuse ni lo quería. Me disculpo ya de antemano por el entuerto y deseo que, al menos, como son cinco las películas y miniseries de las que voy a hablar, no se haga demasiado pesado y haya quienes puedan ir directamente a una o a otra sin pasar por el resto; y es que, como acostumbro a hacer en estos casos, he escrito de manera individual sobre ellas, aunque también haciendo referencia a las demás, para que pueda leerse tanto del tirón como separadamente. En cuanto al contenido del artículo, lo que os vais a encontrar son dos miniseries que tratan de ser bastante fidedignas respecto al contenido del libro, la de 1971 y la de 1981; una película, la de 1995, que busca ser una buena y fiel adaptación, aunque lanzándose a veces más allá de la mera literalidad; un libre traslado de la novela a la India contemporánea, bajo el nombre de “I have found it” (2000); y, por último, “Tigre y dragón” (2000), que no es una versión audiovisual del texto de Jane Austen, pero que guarda paralelismos con él, tal y como su director, Ang Lee, el primero en adaptar “Juicio y sentimiento” a la gran pantalla, ha dejado patente en alguna que otra ocasión. Como éste sólo es el primer grupo de cintas, y la división responde a criterios meramente numéricos, será en la segunda parte donde concluiré este análisis conjunto, pues ahí ya habré visto todas las versiones de las que dispongo y podré hablar con mayor conocimiento de causa. Sin más dilación, y dado que el camino va a ser largo, empecemos ya por fin.

Jornada Electoral 2023. Primera parte: Partido Socialista Obrero Español (PSOE 2023)

Comenzamos el presente artículo, que llega con un mes de retraso, con un pequeño repaso de lo que os vais a encontrar. En primer lugar, revisaremos la situación del programa electoral del PSOE, para después constatar las diferencias y las novedades, de haberlas, respecto a la versión anterior. Después, echaremos un vistazo general a la presencia en Internet del Partido Socialista Obrero Español, para centrarnos, a renglón seguido, en comparar el vídeo más reciente del partido con su equivalente de 2019. Y, como cierre del análisis, comentaremos brevemente lo mismo respecto a los últimos tuits que encontremos en su cuenta oficial de Tuiter. Si queréis más detalles respecto a los pormenores metodológicos, os recomendamos recordar nuestro artículo introductorio. Por lo demás, sólo queda constatar que tienen algo llamado PSOEtv, que no vamos a tocar —dado que suponemos que es algo preparado estrictamente para los de la casa y no creemos que tenga homólogo en ningún otro partido—, y que…, curiosamente, su página oficial da muchísimos problemas con Archive.org. Comencemos.

Juicio y sentimiento (1811)

Comienzo este nuevo curso con la misma temática del anterior —como os podéis imaginar, Jane Austen—, pero adentrándome ya por fin es su primera novela larga. Aunque conocida habitualmente en español bajo el nombre de “Sentido y sensibilidad” —en inglés, “Sense and sensibility”—, yo voy a referirme a ella tal y como se hace en la traducción que yo he manejado, la de Alba, a cargo de Luis Magrinyà, y que responde al título de “Juicio y sentimiento” (1811). Si bien tengo ciertas desavenencias con la traducción en sí, de las que a continuación hablaré, comparto la opinión de que esas dos palabras se asemejan mucho más a lo que el libro quiere transmitir que las que normalmente se asocian a esta obra. Por su parte, la editorial Alianza opta por llamarla “Sensatez y sentimiento”; y, aunque no me parezca del todo errónea, pues es bastante similar a la propuesta de Alba, sigo creyendo que es más acertada esta última, pues la palabra «juicio» resulta ser más abarcadora que la de «sensatez». Para evitar confusiones, también me gustaría señalar que, con sus novelas largas, a diferencia de lo que hice con sus obras de juventud y con sus novelas cortas, “Lady Susan” (1871) y “Los Watson” (1871), que fue ordenarlas atendiendo a la fecha en la que fueron concebidas y fundamentalmente escritas, voy a analizarlas siguiendo el orden de publicación, pues resulta complicado determinar en qué medida fueron o no retocadas a lo largo de los años. De cualquier manera, y tras haber dejado claras estas cuestiones menores, profundicemos ahora en el primer escrito de considerable longitud de Jane Austen, “Juicio y sentimiento”, que, en líneas generales, estaba concluido ya en 1797, cuando la autora contaba con 22 años de edad, pero que no fue publicado hasta 1811, bajo el curioso seudónimo de «A Lady» (una dama). La segunda edición, que salió en 1813 y que estaba corregida por ella, es la que habitualmente se ha utilizado para las ediciones posteriores y, de la misma forma, también para la traducción que yo he leído.

Jornada Electoral 2023: introducción, método y un recordatorio sobre el nacionalismo

Hoy comenzamos nuestro quinto curso con un pequeño artículo de presentación sobre nuestra nueva serie acerca de los partidos que se presentarán a las próximas elecciones nacionales. Dado que tenemos planeado que este tipo de escritos se conviertan en un clásico de nuestra web, recomendamos a cualquiera que no se haya leído nuestra primera aproximación que le dé una oportunidad; sobre todo porque, a la hora de comparar la coyuntura de 2019 con la actual, hay muchas cuestiones que sólo resumiremos o dejaremos apuntadas, pues las ideas ya quedaron lo suficientemente desarrolladas en esa ya citada inmersión en las anteriores elecciones. Dicho de otra manera: vamos a procurar sacar nuevos temas y matices, evitando repetirnos en exceso. A su vez, y para potenciar la propuesta anterior, tenemos la intención de afrontar este trabajo enriqueciendo el campo de análisis, como describiremos más adelante. En cualquier caso, basta ya de presentaciones y metámonos de lleno en materia.

Repaso del curso 2021-2022 y… ¡nos vamos de vacaciones!

Llegamos al final del cuarto curso trabajando en Zoonpolitikon.blog y tenemos que reconocer que, sin duda, ha sido la etapa más dura hasta la fecha dentro de este proyecto. Con todo, hemos conseguido escribir 32 artículos y superar la cifra de 6105 visitas, lo cual es un 32% más que el tercer año. A su vez, si miramos el número de visitantes, nos encontramos con más de 1071, lo que implica —si la dislexia nos lo permite— un aumento del 26% respecto al año pasado; así que no nos podemos quejar del crecimiento. Por artículo, al final del día, nos quedamos aproximadamente con 190 visitas y 33 visitantes; teniendo, de media, 21 visitas al día, de la mano de 3 visitantes. Desde luego que no son números comercialmente rentables, pero a nosotros nos sirven para levantarnos cada mañana. También nos ha hecho mucha ilusión tener 91 comentarios, que son un 78% más que los del curso pasado. Hablando ya de entradas particulares, el ganador ha sido nuestro artículo “Cinefórum “Picture a Scientist” desde epistemologías feministas (Conferencia 2021)”, con 353 visitas; provocando, a su vez, el mejor día y mes históricos. Le siguen, por detrás, pero no por ello con menos importancia, “Cumbres Borrascosas (1847) y sus tantas adaptaciones”, con 265, y “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas (1865)”, que alcanza las 241. Tenemos los datos; ahora, interpretémoslos.

Seminario Razones en Movimiento. Cine, argumentación y conocimiento (Conferencia 2022)

Hoy toca una pequeña, pequeñísima, casi ínfima crítica a un evento universitario; más precisamente, de la Universidad Complutense de Madrid. Por la misma razón que tratamos el «Cinefórum “Picture a Scientist” desde epistemologías feministas», y motivados por la buena aceptación del mismo (349 visitas y 16 comentarios), queríamos tratar algo más sobre lo que es capaz de hacer el «Proyecto de Innovación Docente: Filosofía, ciencia y cine. Perspectivas feministas», coordinado por Laura Nuño de la Rosa; proyecto Innova que dio continuación al digno «Filosofía a 24 imágenes por segundo» (https://filosofiaa24imagenesporsegundo.com/), del profesor Antonio Duarte Calvo. Pero, vista la calidad del primer cinefórum, no queríamos repetir con quien no merece la pena, así que nos esperamos a que hubiera un evento, por lo menos en apariencia, menos propagandístico y, a poder ser, con unos participantes diferentes. Pasó el tiempo y tuvimos suerte, dado que el «Congreso “Razones en movimiento” sobre cine, argumentación y conocimiento» —curiosamente anunciado por dos cuentas de Tuiter distintas: @Filosofia24FPS y @filosinnova— parecía una bocanada de aire fresco en comparación con lo que venía haciendo el mencionado «(proyecto 331): Filosofía, Ciencia y Cine: perspectivas feministas». Eso sí, como cada vez vamos siendo más ‘perros viejos’, conviene analizar el contexto, quién hay detrás, etcétera, para cribar y evitar dedicar nuestro tiempo a aquello que sencillamente no vale nada —sobre todo ante la falta de recomendaciones autorizadas—. Comencemos.

Los Watson (1871)

Continuamos hoy el ciclo de Jane Austen con el último escrito que nos queda de ella antes de inmiscuirnos de lleno en sus grandes novelas y en sus múltiples adaptaciones cinematográficas: la apasionante y ardua tarea que iniciaremos el curso que viene. Pero ahora toca hablar de “Los Watson” (1871), una pequeña obrita, de unas 60 y pico páginas, que se dice que fue escrita en torno a 1803 o 1804, pero que fue abandonada por la autora en 1805, poco después de la muerte de su padre, para jamás volverla a retomar. Si bien podríamos pensar que esto diferencia sustancialmente a “Los Watson” de “Lady Susan” (1871), pues este último escrito no sólo lo terminó, sino que también se molestó en dejar una cuidada copia en 1805 —lo que quizá podría interpretarse como una muestra de mayor estima por él frente al que ahora nos ocupa—, todo apunta a que la renuncia definitiva de “Los Watson” no tenía tanto que ver con su calidad literaria como con las similitudes que empezó a tener con su propia vida, lo que le dificultaba el volver a esta obra y concluirla definitivamente. Aun así, y pese a que la autora no parecía tener intención de que este texto saliera a la luz, terminó publicándose en 1871, cuando James Edward Austen-Leigh, uno de los sobrinos de la escritora, lo incorporó en la edición revisada y aumentada de su ya nombrada biografía, “Recuerdos de Jane Austen” (1870), que fue también la primera que se hizo sobre la autora. Y no sólo eso, sino que lo más curioso de todo es que, a mediados del siglo XIX, concretamente en 1850, su sobrina Catherine Hubback —una de las hijas de su hermano Francis—, finalizó este escrito incompleto de su tía, publicándolo bajo el nombre de “The Younger Sister”. Así que, por sorprendente que pueda parecer, la continuación de “Los Watson” fue compartida al mundo 20 años antes que el pequeño texto de Jane Austen que se suponía que estaba finalizando. Sin más dilación, asomémonos a esta obra inconclusa que, pese a ese hándicap y a su corta longitud, tiene interesantes cosas que ofrecer.

Star Trek: La conquista del espacio (1966-1969). Sexta parte: Conclusión

Terminamos hoy con nuestro repaso del clásico de la ciencia ficción de la televisión estadounidense trayéndoos lo que consideramos que es su núcleo más íntimo. Este trasfondo se encuentra tras varios niveles de abstracción metafórica. En un principio, le pasa un poquito como a “Blade Runner” (1982), dado que, como ya mencionamos en nuestro artículo sobre “Viaje a la Luna” (1902), al margen del misterio sobre la metáfora que nos presentan mediante el género —la cual dejaremos para el final—, Star Trek toma muchos elementos de las series policíacas o de suspense, y es que es frecuente encontrarnos siempre un enigma por resolver. Sin embargo, detrás del nudo habitual de cada episodio, las aventuras de la tripulación del Enterprise esconden un giro más: realmente están ocultando la verdadera historia que Gene Roddenberry nos está sugiriendo y que va más allá de cuestiones superficiales fácilmente detectables, como lo son la reflexión sobre la figura del hombre de acción respecto al intelectual y la comparación entre tomar una actitud emocional o racional a la hora de afrontar las encrucijadas de la vida, algo que viene introducido a través de los tres tipos humanos distintos: el líder, el científico y el médico. Todos estos temas ya los hemos tratado a lo largo de los artículos anteriores, así que tampoco vamos a pararnos demasiado a repetir que propone una defensa de Occidente mediante un ensayo sobre su posible evolución futura, como ya vimos en el artículo que le dedicamos a la primera temporada; donde también recordamos que las cuestiones del amor, la verdad y la belleza o la compasión, el deber y el sacrificio son capitales —siendo Star Trek, en este sentido, diferente al ciberpunk, pero tampoco contraria, dado que el enfoque no es idealista, sino crítico, aunque sin llegar a caer en el pesimismo—. De cualquier modo, estos asuntos, si bien sirven al conjunto, se encuentran en la mera superficie, lo que provoca que sólo adquieran su verdadero sentido cuando comprendemos el significado de la metáfora de la ciencia ficción en este caso concreto. Pero como no estaría completo este análisis si no comentásemos, antes de adentrarnos más allá, qué es eso de “Star Trek: La serie animada” (1973-1974) y las películas que vendrán después, vamos a ponernos primero con ello. No nos enzarcemos en exceso con las presentaciones y comencemos ya.

Star Trek: La conquista del espacio (1966-1969). Quinta parte: La tercera temporada (1968-1969)

«—Debió haber sido… una mujer… extraordinaria.
—Y hermosa.
—La belleza es transitoria, doctor; sin embargo, es evidente que era bastante inteligente.
[…]
—No estoy de acuerdo con usted.
—¿No, capitán?
—La belleza… permanece».

Lady Susan (1871) y su adaptación de 2016

Volvemos hoy por aquí para hablar de “Lady Susan” (1871), obra de la que Jane Austen dejó una cuidada copia en 1805, pero sobre la que se dice que fue escrita con anterioridad —probablemente, en torno a 1794— y, desde luego, publicada mucho tiempo después —66 años más tarde de esa última versión, y de manera póstuma, ya que ella murió en 1817—. Muy a mi pesar, tengo que volver a estar de acuerdo con G. K. Chesterton en su prólogo de los escritos de juventud de la autora contenidos en el volumen II, donde no podía sino sorprenderse de que “Lady Susan” hubiese sido publicada mucho antes que “Amor y amistad”, que él creía muy superior e infinitamente más divertida. Aunque yo iba con la mejor de mis predisposiciones, no me queda más remedio que suscribir sus palabras, pues es completamente cierto que en “Lady Susan” no hay ni rastro del surrealismo de “Amor y amistad”, pero tampoco esa fina ironía y esas coyunturas que rozan lo absurdo que ya comentamos que reinaban en sus primeros textos. Aquí, sin embargo, encontramos una historia mucho más realista, donde todavía, eso sí, abundan esas observaciones implacables tan características de la escritora inglesa, pero que se nos termina haciendo algo pesada y reiterativa pese a su corta longitud —no llega a las 100 páginas—. Además, también analizaremos la única adaptación cinematográfica que hay de “Lady Susan”, que es de 2016 y que, sin saber muy bien por qué, se llama “Amor y amistad”, y no igual que el texto que adapta. Sea como fuere, metámonos más concretamente en materia a ver qué podemos rescatar de esta obrita menor.