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EtiquetaSocial

Sobre el anonimato en general, y a la altura de los tiempos internáuticos en particular

Hoy toca una pequeña reflexión, con cierto interés en general, aunque con especial relevancia para todos aquellos que dan el paso de actuar en Internet. Hace unos años estuvo muy de moda la cuestión en torno a los insultos, las ofensas y las amenazas en la Red, existiendo un sector de defensores de la idea de asegurar la identificación a la hora de escribir, por ejemplo, en Tuiter. Esto, a priori, podría parecer funcional, dado que el paisanaje más tosco se suele esconder detrás de un seudónimo para decir barbaridades que nunca diría en la vida analógica. Pero, como toda solución fácil…, resulta demasiado simple; escondiéndose detrás de ella peligros que no sólo destruirían la gracia del mundo internáutico, sino que, de facto, y teniendo en cuenta la importancia de este medio de comunicación, provocarían también armar de herramientas muy eficaces a los movimientos que juguetean con maneras totalitarias. Al mismo tiempo, creemos que es de recibo que todo hombre que se anime a hacer una página web como ésta, o parecida, dé razones de por qué ha tomado una determinada decisión al respecto. Por ello, ahí van las nuestras.

La Navidad: entre la nostalgia y Love Actually (2003)

Ahora que se acercan estas fechas tan señaladas, compruebo con cierto estupor cómo el mundo se divide entre quienes disfrutan de las navidades y quienes las aborrecen sin piedad. Para tener las cosas claras y no llevar a error, aunque se me vaya a notar claramente durante este escrito, yo soy, indudablemente, del primer tipo de personas. De hecho, aquellos que se muestran muy críticos con estas fiestas me producen, de entrada, cierto rechazo. No puedo evitarlo.