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EtiquetaDrama

Juego de Tronos (2011 – 2019)

Nos encontramos ante una de las series más importantes y con más repercusión de la década. Hay quienes hablan de que estamos ante «La Guerra de las Galaxias» de las series, y no les falta razón. Se ha hablado y se hablará mucho más de «Juego de Tronos», además de que su influencia se notará por muchísimos años. En este sentido, la comparación con la trilogía clásica es evidente, pero me temo que también con la trilogía mediocre que vino después y con el esperpento de los últimos productos de Disney. «Juego de Tronos» nos regaló una de las mejores adaptaciones de una obra literaria al medio audiovisual, en este caso, en forma de serie. Sobre la base de una buena historia de luchas de poder y con unos personajes creíbles, interesantísimos y con mucho fondo, se crea una obra audiovisual con un guion portentoso, una banda sonora de esas que marcan época, y una fotografía y apartado técnico impecable. Estamos hablando, sin lugar a dudas, de las primeras cinco temporadas y del final de la sexta. «Juego de Tronos» en estas temporadas puntúa muy alto; tan alto como «Breaking Bad» o «Utopía», pero con mucha más ambición.

Stalker (1979)

“Y si Dios es un triángulo… ya no sé qué pensar.”

Nos encontramos ante uno de los mejores ejercicios de la historia del cine a la hora de hacer de la necesidad, virtud. Concebida y filmada en el marco de la Unión Soviética, esta interesantísima película no pudo tener un desarrollo más tormentoso: desde los problemas y encorsetamiento típico de trabajar en un estado totalitario, hasta la desgracia de perder casi todo el metraje tras un accidente y tener que volverla a rodar prácticamente por completo con un presupuesto mucho menor, sin contar con la peligrosidad de trabajar en unos exteriores muy contaminados. Condicionantes que, en manos de otro, hubieran matado a «Stalker», pero que al gran Tarkovski le permitieron hacer, probablemente, su mejor obra.

Plenilunio (1997) 

«Plenilunio», obra escrita en 1997 por Antonio Muñoz Molina, es una novela que dentro de unas coordenadas que se han repetido hasta la saciedad, como pueden ser los asesinatos y las relaciones personales, va más allá, aportando un grado de reflexión del que carecen otras obras que, en apariencia, podrían tratar sobre los mismos temas. Es por eso que, a mi parecer, merece reparar con suma precisión en muchos de sus diálogos, que no sólo aportan profundidad a la narración, sino que le hacen a uno partícipe de dichas reflexiones y pretende que hagan eco en su propia vida.