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AutorBarbaRoja898

No existen los rumanos. Escribo en https://Zoonpolitikon.blog El que no hace lo que debe, hace lo que no debe. A. M. D. G. SI VIS PACEM PARA BELLVM youtu.be/vDyRqnQ2DsE

La Atlántida (1932)

Hoy toca hablar de una película representativa, a la par que desconocida, del primer lustro de la década de los años treinta. En este caso, partiendo de que lo que hay visible no es tanto, nos hemos quedado con “La Atlántida” (1932), que es una adaptación sonora de la obra de 1921 del mismo nombre. Ambas coinciden en tres cosas: un bellísimo Sáhara, una estructura complicada, y mucho surrealismo; además de ser muy interesantes e innovadoras respecto a la historia del cine. Por mucho que, sin lugar a dudas, en esta época haya hitos muy claros dentro de la ciencia ficción, como “El doctor Frankenstein” (1931) o “El hombre invisible” (1933), así como otras películas también interesantes, como “La isla de las almas perdidas” (1932), todas ellas son demasiado conocidas y, sobre todo, se merecerían un análisis (o, incluso, varios) en profundidad, si tenemos en cuenta las obras literarias de las que beben, su impacto, las segundas partes que se han hecho de ellas, etcétera. En cambio, pese a su indiscutible calidad, la obra de G. W. Pabst es casi tan desconocida como el mismo director. Por esta razón, es la obra del séptimo arte que hoy os vamos a recomendar.

Sobre las cartas de propaganda electoral (10N 2019)

Tras leer las cinco cartas de propaganda electoral que inundan estos días las casas de todos los españoles, me he decidido (contra lo ya dicho en septiembre, pero sin que sirva de precedente) a volver durante unas horas a la actualidad y matizar nuestra opinión al respecto. Evidentemente, lo fundamental no ha podido cambiar en los últimos seis meses y, si alguien quiere un análisis más pormenorizado, nos seguimos remitiendo al grupo de artículos donde analizamos todos los programas políticos. Teniendo en cuenta lo anterior y tras la lectura de dichas cartas, es cierto que se nota con claridad las cuestiones que cada partido cree fundamentales, tanto en el propio contenido de la carta como en el diseño del sobre, lo cual es realmente significativo. En este sentido, y aplicando los conocimientos que destilamos de la lectura de los programas, vamos a repasar muy rápidamente cada una de las cartas, destacando sus puntos fuertes y flacos, a la vez que intentamos discernir en qué se diferencian sustancialmente (si se diera el caso). Tenemos los cinco sobres: los barajamos con los ojos cerrados y vamos cogiendo uno a uno al azar hasta el último (esto requiere que pongáis un poquito de fe en nosotros). El orden del análisis es el siguiente: PSOE, Podemos, Ciudadanos, PP y VOX.

La mujer en la luna (1929)

Nos encontramos en la segunda mitad de los años 20 del siglo pasado: “El acorazado Potemkin” es cosa del pasado, “Metrópolis” tiene ya dos años y la incipiente industria cinematográfica no deja de crecer. Mientras Estados Unidos se recupera de la Primera Guerra Mundial con una impostada alegría, en el centro de Europa se vive una crisis de posguerra. Entre tanto, nos encontramos en un periodo de florecimiento intelectual y artístico muy claro, tanto para lo bueno como para lo malo, pues incluso las mejores ideas, pensadas con las mejores intenciones por parte de la gente más capaz y culta que ha dado la humanidad, pueden chocar con la realidad; una realidad que, para más dificultad, se complica por momentos. Es un tiempo donde los grandes cineastas de la historia del cine aún están en sus países de origen, la censura todavía no domina Hollywood y el arte cinematográfico está plenamente desarrollado en lo técnico.

Tank Girl (1995)

Hoy comenzamos con el primero de los análisis, cuyo objetivo será el de complementar el ciclo de ciencia ficción que hemos empezado este curso. Pretende ser la cara B de las críticas: una serie de análisis que se centrarán en destacar alguna obra particular de las diferentes décadas, empezando en los años 90. En este caso, nos hemos decantado por “Tank Girl” (1995); película que cuenta con la interpretación estelar de Lori Petty. Pero antes de entrar en materia, vamos a dedicar unos párrafos a dar un poco de contexto.

Aelita: Reina de Marte (1924)

En el anterior artículo de esta serie dedicada a los clásicos de la ciencia ficción tratamos la primera obra de la historia del género; hoy, en cambio, hablaremos sobre la primera de la otra historia del siglo XX. Esa historia que dio incansable su particular réplica a todo lo que implicó el siglo. Hablamos de la Unión Soviética; el otro Occidente que ganó la Segunda Guerra Mundial, se elevó como último representante de otra manera de entender la civilización para finales de siglo, y terminó en ese oscuro octubre de 1993. Muchas son las películas soviéticas que merecen la pena, siendo “Aelita”, posiblemente, la primera de todas ellas. Queda pendiente, eso sí, dedicarle un artículo y ajustar cuentas con la sobrevaloradísima “El acorazado Potemkin”, que también es uno de los primeros ejemplos de cine de ciencia ficción del Bloque del Este. Si a todo esto le sumamos que es una película relativamente desconocida, no necesitamos más razones para dedicarla un pequeño espacio en nuestro blog e invitaros a verla. Está a muy buena calidad para descargar en archive.org

Sobre “Leica – The Hunt” (2019): totalitarismo, promoción, arte y censura

Hace unos meses hice un comentario sobre el caso del corto promocional de Leica “The Hunt” (2019) en el que quedaba patente que arriesgarse a criticar a los chinos tiene un precio. En este caso, asumir la censura bajo la amenaza directa de dicho gobierno. Este corto, sutilmente filmado, piensa la figura del fotógrafo de guerra bajo el lema: «Dedicado a aquellos que prestan sus ojos para que podamos ver». Uno de los momentos clave del mismo rememora la foto del “Hombre del tanque” en las protestas de la plaza de Tiananmén en 1989; sin embargo, ésta fue tomada por Jeff Widener con una Nikon, así que podríamos decir que aquí se han tomado algunas licencias. En su momento tenía cosas mejores sobre las que escribir, pero hoy, después de constatar que el vídeo ha sido borrado del mapa, y no sólo de los canales oficiales de Leica, creo que se merece dedicarle algo más que 280 caracteres. Menos mal que tratar de eliminar algo completamente de internet es como ponerle verjas al mar, y es por ello que aún podemos encontrarlo: “Leica “The Hunt” “徕卡 leica the hunt”. Eso sí, como siempre en estos casos, recomiendo descargarlo.

Viaje a la Luna (1902)

Nos encontramos de vuelta; y, sin perder un segundo, hoy empezamos con un ciclo de cine de ciencia ficción clásico para compensar el exceso de actualidad del curso pasado. También dedicaremos tiempo a otros temas, pero, para descansar, va a ser una temática recurrente en 2019 y en 2020. No, no vamos a volver a hablar de los partidos políticos; si alguien quiere saber nuestra opinión, que vuelva a repasar lo ya escrito y lea con más pesimismo y desesperación. Está bien meditar sobre el presente, pero demasiado presente puede llegar a no dejarnos ver el todo en un sentido más general y, además, en los tiempos que corren, darse una vuelta por ciertos lares es algo que deprime hasta al más curtido. Por esta razón, vamos a respirar un poco del mejor cine que ya está hecho y ver qué se nos ocurre atravesando el pasado, sobre todo, de cara a afrontar mejor el presente. En este sentido, todos los géneros cinematográficos tienen mucho que aportar, pero la ciencia ficción tiene un par de notas características que la hacen especialmente indicada para la reflexión.

Repaso del curso 2018-2019 y… ¡nos vamos de vacaciones!

El tiempo vuela… empezamos en otoño de 2018 y ya nos encontramos en verano de 2019. Un curso entero. Después de todos estos meses, y antes de tomarnos unas merecidas vacaciones, conviene hacer un pequeño balance de todo lo que hemos conseguido. Han sido 26 artículos, casi 900 visitas y más de 100 visitantes a lo largo y ancho de nueve países. Esto quiere decir que, de media, nuestros artículos han recibido 34 visitas por parte de 3 visitantes; siendo también cierto que las visitas se han concentrado en un puñado de artículos, capitaneados por nuestra crítica al programa político de Vox, seguido por el análisis de Ciudadanos y el artículo Una apuesta por la duda. Resulta evidente que no son unos números que asusten a nadie ni que permitan subsistencia alguna; pero, teniendo en cuenta lo revolucionario (casi suicida) que implica crear un blog de estas características en la coyuntura de finales de 2018, creemos tener razones para estar contentos. También es verdad que, como suele ocurrir con cualquier nueva empresa, no han faltado los contratiempos y los retrasos; siendo este artículo un ejemplo más de esto. En septiembre pretendemos volver con fuerzas renovadas e ideas frescas, intentando ser más ordenados y tratando de conjugar de la mejor manera posible la vida habitual con todo lo que aquí se juega.

En defensa del tiempo libre y las vacaciones. Por el derecho a la pereza. Primera aproximación.

Ahora que se acerca el verano y es el mejor momento para tomarse unas vacaciones, huyendo del estupor que producen las altas temperaturas, conviene que nos dediquemos unos instantes a reflexionar sobre el sentido de darse un tiempo para la más absoluta ociosidad. Casualmente, hace poco, siguiendo la recomendación de alguien a quien valoro intelectualmente, me he terminado de leer “El arte y la ciencia de no hacer nada: el piloto automático del cerebro”, de Andrew J. Smart. Creo que este libro puede ser un apoyo imprescindible para todos aquellos que necesitan el aval de lo ‘demostrado científicamente’ para tomarse algo en serio. Pero antes de llegar a las razones biológicas que respaldan la defensa de no hacer nada (en un mundo que nos pide justo lo contrario), vamos a hacer una pequeña reflexión para ver si, quizá, esta idea es mucho más antigua y evidente de lo que a los ojos actuales nos parece.

Michael J. Sandel. Lo que el dinero no puede comprar: los límites morales de los mercados (Conferencia 2019)

La semana pasada tuvo lugar una conferencia del aclamado Michael J. Sandel, en la Universidad Complutense de Madrid, titulada “Lo que el dinero no puede comprar: los límites morales de los mercados” o como les gustaría a los pedantes: “What money can’t buy: the moral limits of markets”. Reconozco que no soy muy ducho en este autor: no me he leído ninguno de sus libros y, salvo lo que se puede leer en prensa, le conocía solamente de oídas. Pero teniendo en cuenta que hay quienes dicen de él maravillas y que se le considera ‘el filósofo que llena estadios’ o, incluso, ‘el filósofo que llena a reventar’, y que le fue concedido el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales el año pasado, al igual que en otras ocasiones se lo dieron a autores como Jürgen Habermas  (2003) o José Luis Pinillos (1986), no me pude resistir a asistir a una de sus aclamadas conferencias. De entrada, nos encontramos con un salón de actos completamente abarrotado que, según datos oficiales, tiene un aforo para 385 personas. Por tanto, en lo que respecta a la parte de la cantidad, vemos que cumple con lo prometido; pero ¿y la calidad? Entremos en materia. 

Juego de Tronos (2011 – 2019)

Nos encontramos ante una de las series más importantes y con más repercusión de la década. Hay quienes hablan de que estamos ante «La Guerra de las Galaxias» de las series, y no les falta razón. Se ha hablado y se hablará mucho más de «Juego de Tronos», además de que su influencia se notará por muchísimos años. En este sentido, la comparación con la trilogía clásica es evidente, pero me temo que también con la trilogía mediocre que vino después y con el esperpento de los últimos productos de Disney. «Juego de Tronos» nos regaló una de las mejores adaptaciones de una obra literaria al medio audiovisual, en este caso, en forma de serie. Sobre la base de una buena historia de luchas de poder y con unos personajes creíbles, interesantísimos y con mucho fondo, se crea una obra audiovisual con un guion portentoso, una banda sonora de esas que marcan época, y una fotografía y apartado técnico impecable. Estamos hablando, sin lugar a dudas, de las primeras cinco temporadas y del final de la sexta. «Juego de Tronos» en estas temporadas puntúa muy alto; tan alto como «Breaking Bad» o «Utopía», pero con mucha más ambición.

Realidad y ficción: primera aproximación. Un apunte desde la imaginación animal hasta los mitos modernos

Hoy nos embarcamos en una de las cuestiones más interesantes que se pueden reflexionar: la diferencia entre realidad y ficción. Puede que, para el sentido común, sea una distinción en apariencia trivial; pero en el fondo encierra una infinitud de matizaciones, que resultan fundamentales tanto para la vida misma de cada uno de nosotros como para, siendo más específicos, la reflexión sobre el arte. Otro aspecto importante de este tema es que, de cara a enfrentarnos a las corrientes idealistas, subjetivistas, lingüísticas o posmodernas es una reflexión que hay que tener muy presente, al ser común entre ellas el coqueteo más o menos explícito con el relativismo, el cual niega la autoridad de la realidad y apuesta, en cambio, por una disolución, de alguna manera, de las fronteras de esta distinción.