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Artículos en profundidad en los que se procure, sin escatimar en esfuerzo, abordar las cuestiones de manera radical y holgada.

Feminismo en el siglo XXI. Cuarta parte: qué no es el feminismo

Seguimos un capítulo más con nuestro repaso general del feminismo. Hoy nos aventuraremos a tratar la cara posterior del artículo anterior. Ya tenemos claro qué es el feminismo, lo que nos permite distinguir qué no lo es. Esto implica una facilidad y, a la vez, un problema: siempre es más sencillo decir qué no es algo, incluso cuando ni siquiera se posee un conocimiento claro sobre lo que es. Pero, a la par, significa que todo lo que se puede decir sobre lo que no es algo podría tender, a la larga y en un caso óptimo, a dar una infinidad de ejemplos, menos uno. La llamada vía negativa es un recurso extremadamente poderoso a la hora de pensar, pero también supone hacer fuertes concesiones. Vamos a ver a dónde nos lleva este camino.

Feminismo en el siglo XXI. Tercera parte: qué es el feminismo, qué ha sido y qué es en la actualidad

Tras dos artículos bastante densos, hoy nos proponemos hacer una pequeña recapitulación de las bases fundamentales del feminismo. En un primer momento, volveremos, una vez más, con la búsqueda de la definición de esta idea; después, haremos un resumen de su desarrollo histórico —en el cual profundizaremos en futuros artículos—; y acabaremos juzgando el estado actual de la cuestión a la luz de los fundamentos y razones dados. En cualquier caso, vamos a procurar que este escrito sea un poco más llevadero que los anteriores. De hecho, dentro de la vida propia de este proyecto intelectual, hemos de ir reconociendo que, en vez de un tratado sistemático sobre la cuestión, está tomando forma, más bien, de un curso introductorio. Uno, cuando se pone a escribir, sabe por dónde va a empezar y la estructura general que pretende seguir, pero nunca cómo terminará y el aspecto final de la criatura. Os aseguramos que ésta va a ser la única digresión de este artículo… Así que, sin más dilación, vayamos ya con ello.

Feminismo en el siglo XXI. Segunda parte: cuestiones metafísicas y metodológicas de fondo, y un par de ideas sobre el derecho y el individuo

Proseguimos, pues, este sábado de otoño con el tema del feminismo. En el día de hoy, pretendemos ahondar un poco más en los cimientos que sustentan nuestro planteamiento y crítica. Daremos, primeramente, un repasito metafísico —que ya sabéis que nos gusta—; después, nos meteremos con un par de cuestiones sobre el método de nuestro análisis —un recordatorio necesario para los nuevos visitantes más despistados—; y terminaremos comentando un par de ideas fundamentales sobre derecho —reconociendo ya que no es nuestro fuerte—, para rematar con uno de los temas nucleares del conflicto de Occidente desde hace, por lo menos, 400 años: la cuestión de por qué la identidad se trasforma de algo trivial a algo problemático, hasta el punto que ha alcanzado a la altura del siglo XXI. No os vamos a engañar, el anterior artículo era una introducción a la introducción, la cual, a su vez, constará de tres partes —sin olvidar nunca que el conjunto de estos artículos no pretende ser nada más, ni nada menos, que una primera aproximación al tema y a todos sus ramales—. No mareemos más la perdiz, y metámonos ya en materia.

Feminismo en el siglo XXI. Primera parte: una incipiente aproximación en busca de la cifra

El temita de moda. Quizá los más fieles se hayan dado cuenta de que, desde nuestros inicios, allá por el curso 2018-2019, el feminismo es un tema que sólo hemos tratado de manera colateral. Esto es una anomalía, teniendo en cuenta el carácter eminentemente crítico de este blog con la situación actual; y, por eso, consideramos necesario señalar que la elección de no meternos de lleno hasta ahora no ha sido casual. La idea germinal de lanzarnos a escribir en la red ya había tomado forma el curso anterior, empezando a moldear los mimbres de esta web en enero de 2018. Las razones que nos llevaron a ello son muchas y variopintas, pero una de las más poderosas era la palmaria decadencia de los medios digitales bajo una influencia angloamericana de fondo pragmatista, superficie posmoderna y adorno progresista —todo esto, en los sentidos más indefinidos y acríticos de las palabras—; siendo la vanguardia de todo aquello, a través de la ‘podemización’ de la sociedad, la moda creciente de un feminismo cada vez más indefinido y acrítico, argamasado con la teoría queer en un pastiche propagandístico que se conoce habitualmente como la «ideología de género». Nuestro proyecto caminaba con calma filosófica hasta que nos dimos cuenta de que ese mismo año, al igual que estallaba esta influencia, estaba produciéndose una reacción contraria, la cual nos provocó adelantar los planes y… Bueno, creo que empieza a ser conveniente dar un poquito de contexto. Empecemos.

COVID-19. Segunda parte: consecuencias personales y sociales de la pandemia

En esta segunda parte de lo que pretende ser una mera aproximación a las consecuencias de la pandemia originada por el coronavirus ahondaremos en las cuestiones ligadas al ámbito personal y social. Sin embargo, no va a ser esta una recopilación de datos de lo ya dicho en infinidad de artículos de muy diferentes maneras, sino más bien una reflexión propia de aquello que he podido apreciar en esta coyuntura, tanto a nivel individual como observando a mi alrededor. Por eso, no busco ni sentar cátedra ni hacer un análisis pormenorizado o estadístico. Lejos de ello, mi intención será la de intentar dar forma a las sensaciones por las que uno ha podido pasar durante este confinamiento, tratando de enfocarlas desde un contexto más amplio, que se extiende más allá de esta circunstancia concreta y que nos permitirá entender mejor —en la medida de lo posible— la forma característica que tenemos de funcionar. Comencemos.

COVID-19. Primera parte: cuatro ideas sobre el coronavirus chino y la imbecilidad humana

Deseamos que estéis aprovechando estos momentos del año —esta vez, sin primavera— para disfrutar del confinamiento con moderación; así como empleando bien el tiempo a través del deleite intelectual que pueden dar la lectura, el cine, la música y demás artes solitarias. Y que, a su vez, estéis cumpliendo con vuestros deberes, asuntos o importancias del día a día con madurez —sobre todo si implican salir de casa—. Mientras tantos otros pensadores llevan desde el principio de esta coyuntura pandémica dando batalla desde variopintos lugares —teóricos e ideológicos— e intereses —dignos e indignos—, nosotros hemos querido esperar para tomar mayor perspectiva y dejar que las ideas fermentaran. Pero ya ha llegado el momento de decir un par de cosas, sobre todo acerca de lo que ha causado esa entidad microscópica, a medio camino entre lo vivo y lo inerte, llamada SARS-CoV-2: el famoso virus chino con pinta —echándole mucha imaginación— de corona. Eso sí, los que quieran respuestas simples, ya adelantamos que no las hay y que van a quedar muy desilusionados; salvo que acepten aquella generalidad simplísima de que esto se debe a una mezcla explosiva de imbecilidad y egoísmo —como siempre—, pero no atesorada únicamente por una camarilla de líderes zopencos, sino por un conjunto lo suficientemente amplio de la sociedad, compuesta por millones de hombres, donde posiblemente esté incluido usted, querido lector (esperamos que, en caso afirmativo, tenga a bien reconocer su parte de responsabilidad y no prosiga en el resentimiento). Esta es la primera parte de este tema, la cual se centrará en la cuestión política y técnica. Empecemos.

En defensa del tiempo libre y las vacaciones. Por el derecho a la pereza. Primera aproximación.

Ahora que se acerca el verano y es el mejor momento para tomarse unas vacaciones, huyendo del estupor que producen las altas temperaturas, conviene que nos dediquemos unos instantes a reflexionar sobre el sentido de darse un tiempo para la más absoluta ociosidad. Casualmente, hace poco, siguiendo la recomendación de alguien a quien valoro intelectualmente, me he terminado de leer “El arte y la ciencia de no hacer nada: el piloto automático del cerebro”, de Andrew J. Smart. Creo que este libro puede ser un apoyo imprescindible para todos aquellos que necesitan el aval de lo ‘demostrado científicamente’ para tomarse algo en serio. Pero antes de llegar a las razones biológicas que respaldan la defensa de no hacer nada (en un mundo que nos pide justo lo contrario), vamos a hacer una pequeña reflexión para ver si, quizá, esta idea es mucho más antigua y evidente de lo que a los ojos actuales nos parece.

Realidad y ficción: primera aproximación. Un apunte desde la imaginación animal hasta los mitos modernos

Hoy nos embarcamos en una de las cuestiones más interesantes que se pueden reflexionar: la diferencia entre realidad y ficción. Puede que, para el sentido común, sea una distinción en apariencia trivial; pero en el fondo encierra una infinitud de matizaciones, que resultan fundamentales tanto para la vida misma de cada uno de nosotros como para, siendo más específicos, la reflexión sobre el arte. Otro aspecto importante de este tema es que, de cara a enfrentarnos a las corrientes idealistas, subjetivistas, lingüísticas o posmodernas es una reflexión que hay que tener muy presente, al ser común entre ellas el coqueteo más o menos explícito con el relativismo, el cual niega la autoridad de la realidad y apuesta, en cambio, por una disolución, de alguna manera, de las fronteras de esta distinción.

Jornada Electoral 2019: conclusiones

Lo primero que os debemos es una disculpa por traer los últimos artículos de manera tan acelerada. No sabíamos, ni que el juego de los programas se hacía con los de las anteriores elecciones, ni que Pedro Sánchez las iba a adelantar. Esto explica, en parte, que el caos estuviera asegurado. Eso sí, reconocemos nuestra parte de culpa: no empezamos con el suficiente tiempo y, como era de esperar, finalmente nos ha pillado el toro. Han sido entorno a 605 páginas (sólo teniendo en cuenta las de los partidos pequeños), y la verdad es que podríamos, perfectamente, no haber terminado. Al final, no ha fallado la salud y hemos conseguido llegar hasta aquí. La realidad es que poco queda por decir, dado que desde el principio nos hemos posicionado en contra de los igualitarismos abstractos equidistantes (tan en contra, que consideramos que no existen). Para cualquier lector de los anteriores artículos, es evidente que nuestra opinión razonada siempre está presente; por lo tanto, creemos innecesario hacer cualquier tipo de valoración final sobre qué hay que votar. Los que hayáis leído todos los artículos sabréis perfectamente entre qué partidos andamos; por eso no lo vamos a repetir. Además, con este trabajo únicamente pretendemos nutrir vuestro criterio y que votéis con un grado mayor de compromiso. Eso, y ser un ejemplo concreto de que es posible leerse los programas. Si alguien no se fía de nuestro criterio a la hora de interpretarlos, ya sabe lo que tiene que hacer antes de hablar. El voto legítimo es ese que se fundamenta en razones y no en sentimientos. Deseamos pensar que, con la excusa de alguno de nuestros artículos, alguien haya aprendido algo nuevo y hayan surgido acaloradas discusiones.

Jornada Electoral 2019: primera aproximación a un método objetivo de análisis político y al problema de los nacionalismos

Hoy empezamos el primer gran proyecto de esta aventura compartida: un análisis de todos los partidos políticos españoles, ya sean representativos a nivel de votos, de peso histórico o de relevancia intelectual. En el fondo, vamos a hablar de política haciendo uso de esta; dado que, genuinamente hablando, la política empieza con el diálogo entre las personas. De esta manera, pretendemos que esta serie de artículos sea la base y el pretexto perfecto para ejercer la política en acto. Y, evidentemente, también queremos aprovechar la oportunidad de los próximos comicios para aportar algo de luz al respecto. En cualquier caso, nuestro análisis se extenderá en el tiempo todo lo que se tenga que extender; procurando, eso sí, atender en primer lugar a los partidos más representativos en votantes.